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5 de noviembre de 2017

EJEMPLO DE MENÚ DIARIO III

Menú:
Desayuno: café con leche y bizcochos con mermelada de higo
Media mañana: granada con mandarina
Comida: ensalada de canónigos con gulas
               tortilla de verduras de temporada con patatas
               queso fresco con dulce de membrillo
Merienda: tostadas con queso cremoso y almendras
Cena: sopa de cebolla
          muslos de pavo guisados
          pera

Este es el último ejemplo de menú que vamos a presentar.
Se trata de un menú semejante a los 2 anteriores, pues tiene todos muchas características de la dieta mediterránea:
- Las frutas y las verduras siguen siendo los productos más consumidos, incluso protagonizando los 2 primeros platos de la comida. Volvemos a remarcar que es uno de los puntos más importantes de la dieta mediterránea, ya que se trata de la base de aporte de vitaminas, minerales y agua.
- También se sugiere el consumo de 2 lácteos diferentes, el queso y la leche que nos aportarán grasa, proteínas y una cantidad adecuada de calorías, ya que no abusamos en su cantidad.
- En la cena, se plantea un plato guisado de una carne blanca. Las carnes blancas además de tener menos grasas y calorías que las rojas, pueden ser más consumidas ya que producen un menor riesgo de cáncer de colon.
- Un huevo de vez en cuando no nos viene mal, ya que tiene una gran cantidad de proteínas importantes para el organismo.
- Finalmente, como la dieta mediterránea no es una dieta estricta, permite el consumo de dulces esporádicamente, ya sea con un bizcochito al desayuno o una mermelada, que aunque sea de frutas no nos podemos dejar engañar, ya que tiene una gran cantidad de azúcar!!

Fuentes:

29 de octubre de 2017

EL QUESO


Resultado de imagen de quesoPara reducir el contenido de grasa, sal y colesterol en la dieta sin disminuir el aporte de calcio, pueden sustituirse por versiones de quesos frescos, desnatados y 0%, requesón o por la amplia variedad de productos lácteos disponible cuyo contenido en grasas es 0%, como en los yogures actuales, además de leche desnatada y semidesnatada.

Como bien hemos dicho en una entrada anterior, en la dieta mediterránea se aconseja el consumo de lácteos. El queso es uno de los lácteos más consumidos, junto con la leche. Existen muchos tipos de queso con mayor o menor cantidad de proteínas y minerales como el Calcio. Por lo cual, debemos variar la frecuencia que lo tomamos, ya que existen bastantes diferencias entre las distintas clases.
Por lo general, ell queso es un alimento muy rico en grasa cuyo consumo debe ser ocasional, especialmente en personas con exceso de peso. También contiene colesterol y sal, por lo que debe moderarse su consumo en diabéticos e hipertensos.

25 de octubre de 2017

EL VINO

El vino es una bebida a la que se le han atribuido efectos tanto beneficiosos como perjudiciales. Lo que determina uno u otro es el consumo habitual y la alimentación que se siga.
“Los mayores beneficios se logran cuando el consumo es moderado y está dentro de un patrón dietético saludable, como es la dieta mediterránea”
Pero, ¿qué se entiende por consumo moderado? 
En este caso se señaliza una diferencia entre hombres y mujeres: lo recomendado en hombres es hasta tres copas de vino al día mientras que en mujeres se reducen a una y media. ¿Por qué? Se debe a que las mujeres poseen menor cantidad de una enzima en la pared gástrica que implica una mayor absorción de etanol, además de que el metabolismo hepático del alcohol es más lento. 
La dieta mediterránea en sí ya es beneficiosa, pero cuando se combina con el vino, se consigue un mayor efecto protector. De hecho, algunos expertos señalan que el vino es responsable del 25% de los efectos beneficiosos de la dieta mediterránea tradicional.
Una investigación de 1997 demostró que el consumo de vino junto con la dieta mediterránea, implico un aumento de los ácidos grasos omega 3 en sangre. Aunque el vino no los contiene, sus antioxidantes actúan protegiendo los ácidos grasos presentes en el tubo digestivo y en los tejidos, ejerciendo así de factor protector ante enfermedades cardiovasculares. 
¿Vino blanco o vino tinto?
Los beneficios del consumo regular se deben en parte al alcohol que contiene, pero también depende de los productos no alcohólicos, como los polifenoles.
Estos compuestos los sintetizan las plantas para protegerse de agresiones como plagas o sequías. Al ingerirlos adquirimos parte de estas propiedades y obtenemos cierta protección frente a enfermedades crónicas como las cardiovasculares o el deterioro cognitivo. Por todo ello, concluimos que el vino tinto tiene más efectos saludables, debido a que tiene un mayor contenido en polifenoles.


EN RESUMEN...

Como última entrada del blog vamos a hacer un pequeño resumen que englobará todo sobre lo que hemos hablado a lo largo del mes y una conclu...